Un mes que parecieron seis. Seis
Mamá no me ha castigado muchas veces y, cuando lo ha hecho, casi siempre se ha apiadado de mi antes de cumplir la pena. Pero una vez, y esta es la excepción, al apartar un plato de judías verdes, no quiero, no quiero ésto, dictó sentencia de inmediato: bien, no quieres las judías, pues un mes sin patatas fritas. Las madres saben dónde pinchar. Yo tenía siete años.
Supliqué sin éxito en cada comida, mamá, ¿Ya, mañana?. Y ella firme, quedan dieciséis días.
Nunca olvidaré ese castigo, ni tampoco la montaña enorme de patatas que mamá sirvió en mi plato al cumplirse el mes.
6 Comments:
¡¡Malas -a veces- las mamás!! Cuándo aprenderán que hay cosas con las que NO se juega: con las patatas fritas, por ejemplo; son una cuestión MUY seria...
Ahí, Ahí le has dado, Marta. Experimentos con gaseosa.
¿¿¿un mes sin patatas fritas??? yo, creo, o mu hubiera muerto de hambre o habría aprendido a cocinar! jejeje... la necesidad aviva el ingenio!!
pd:¿te parece que ponga un enlace que vaya de mi "bloc" al tuyo?
¡Santa!
Me gusta tu madre :-)
También me gustan las judías, que conste :-D
Ahí quería yo llegar, eresfea.
Gracias, servidora.
Post a Comment
Subscribe to Post Comments [Atom]
<< Home