El Canodromo

Me han llamado drogadicto, han apostado que era homosexual. Pero nunca he oido decir que sea un genio.

Saturday, December 20, 2008

Crear belleza



En una de aquellas perdí el espíritu competitivo. Si es que alguna vez lo tuve. Tampoco secundé por mucho más la vieja, conmovedora y dudosa premisa, lo importante es participar. Todas estas vainas, los concursos, comenzaron a resultarme ridículos. Ganar me hacía sentir culpable -pero qué bien venía el dinero- y no hacerlo, la extrañeza que provoca la indiferencia. Cosas raras.

Por eso me hizo tanta gracia que ella no comprendiese por qué su hija, tan artista, no había ganado el concurso de postales navideñas del colegio, cómo se habrán equivocado tanto. Le expliqué, para tranquilizarla, que los concursos no son para los artistas, sino para vedettes.

Los artistas no creen en concursos.

Tú tampoco ganabas nunca, ¿eh?


Lo cierto es, como he dicho, que sí había ganado alguno que otro. De hecho, no me fue del todo mal en los escasos concursos en los que participé, mas, salvo algo de dinero, me aportaron poco o nada.

Para darse a conocer, dirán algunos. Para eso sirven los concursos.  Y así pensaba yo también hasta que añadí un par de preguntas:  a quién, y luego, para qué.

Recordé -y transcribo- los pensamientos moribundos del poeta ruso Osip Mandelstam, en el campo de Kolimá, según cuenta Shalámov en el relato Sherry- Brandy:

Aquí parecían hallarse dos hombres: uno que creaba, que había lanzado a toda velocidad su molinete, y otro que escogía y de tanto en tanto detenía la desbocada máquina. Y al ver que él era los dos hombres, el poeta comprendió que entonces estaba creando verdaderos versos. ¿Qué importaba que no quedaran escritos? Escribir, imprimir, todo eso era vanidad de vanidades. Todo aquello que nace del fruto del provecho no puede ser supremo. La mejor obra es la no escrita, aquella que tras engendrarse desaparece, se esfuma sin dejar huella, y solo la dicha del poeta, que él sentía y que con nada se puede confundir, probaba que la poesía se había creado, que se había creado belleza.

(Ya había escrito el texto cuando recibí un mensaje de Jose: nuestra Amaia había ganado Jóvenes Artistas 2008. Me alegré muchísimo. En imagen, la escultura ganadora, Tótem en alza)

4 Comments:

Blogger LEIRE said...

La mejor obra es la no escrita....bonito concepto imposible y por eso PRECIOSO, que me recuerda a la famosa frase de Sabina que dice "hasta los huesos solo calan los besos que no has dado"

Ni siquiera me acordaba del certamen pero me ha hecho muchisima ilusion saber que lo ha ganado Amaia y que el segundo premio ha sido para Irantzu...

Pero yo tb me cuestiono , casi a diario el tema de los concursos, de la dichosa creación y el complicado mundo del arte.

Pero es imposible librarse de una condena tan apasionante como esta.

Es lo que tiene el AMOR....que nos vuelve lokos y totalmente dependientes.

BESOS CREATIVOS y CREADORES

3:58 PM  
Anonymous joana said...

jejeje, ¡qué tonterías dice Javi! Mamá, quiero escribir mi nombre. Espera, ahora te dejo. Mi nombre no es así, mamá. Espera, caramba.

4:24 AM  
Anonymous joana said...

jjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaannnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

4:26 AM  
Blogger Yahuan said...

Crear belleza o más bien mirarla, verla y encontrarla.

Eso por una parte y luego esto: "Los concursos no son para los artistas, sino para vedettes."

Y esto: "Todo aquello que nace del fruto del provecho no puede ser supremo."

Y luego sobre la dicha de sentirse poeta. ¿A quién no le ha pasado que no estando junto a una pluma y a un papel se le ocurre el pensamiento versado jamás escrito y se alegra?

En todo eso estoy muy de acuerdo.

Feliz Navidad!!!

5:19 AM  

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