El Canodromo

Me han llamado drogadicto, han apostado que era homosexual. Pero nunca he oido decir que sea un genio.

Sunday, May 11, 2008

Otoño


Otra vez. Otoño. Pensaba eso tendido en la cama. Cielo azul anaranjado blanquecino, húmedo. Y el incienso que le hacia volver a otra parte, tan indefenso. Debería haberle pedido a Ana, Ana, por favor, hoy no pongas incienso. Ana. Sacudido por un olor, vulnerable, mirando al techo. Los recuerdos son un lugar solitario, pensaba. Y el presente también: otoño. Se arrugaba y caía, en otoño, dibujando una espiral en el aire, hasta el suelo. Como las hojas. Vulnerable.
A su edad no debería ser uno así, pensaba. Tan vulnerable. El cono de incienso prendido en el salón: el olor dulce que sabía a Claudia pasándose la barra de labios, el vestido negro de muselina flotando en el espejo, tus manos doblando una hoja de papel. Y él que volvía atrás -solo- a sus recuerdos. Vulnerable. Un dulce hilo de humo.

2 Comments:

Blogger am said...

Es un buen nombre, Ana. Me gusta. Jaja.

9:09 PM  
Anonymous Marta said...

A esa edad ni a ninguna.

10:06 AM  

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