El Canodromo

Me han llamado drogadicto, han apostado que era homosexual. Pero nunca he oido decir que sea un genio.

Monday, October 13, 2008

Cordura


Echó tres cucharadas grandes en el filtro de papel y poca agua y el café quedó muy cargado y denso y grumoso, así que añadió dos dedos de leche caliente y cuatro azucarillos. Lo revolvió con una cucharilla de plástico, teniendo cuidado de no derramar nada sobre la encimera. Después sacó un bollito de la bolsa y lo abrió con las manos por la mitad y lo untó con mantequilla y mermelada. Arrancó un cuadrado del rollo de papel de cocina porque no quedaban servilletas. Abrió un brik pequeño de zumo de naranja y vertió el contenido en un vaso de cristal. Lo colocó todo en una bandeja compartimentada y puso a un lado la rosa que había cogido del pequeño jardín junto al aparcamiento del aparthotel y se la llevó a la cama. Al entrar en la habitación, la vio desperezándose y cuando la llamó por su nombre, ella se frotó los ojos con el dorso de las manos:

- Cada día estás más loco. Es evidente.

- Te empeñas en llamarme loco, mientras rezas para que no recupere jamás la cordura.


(La fotografía es de Jim in Times Square)

2 Comments:

Anonymous Marta said...

Yo rezaría por algo así

4:56 AM  
Anonymous Anonymous said...

ves, yo no podría hacer eso: tengo el récord en mi hospital de hacer mal el café (sin café, sin filtro, sin agua...)lo mío sí que roza la demencia....

10:06 AM  

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