Alguien me espera en casa

Madrugada del sábado, Barakaldo.
Procuro no hacer mucho ruido al abrir la puerta. Veo las lámparas del salón encendidas, me acerco: Marta, mi compañera de piso, se ha quedado dormida en el sofá.
Me siento a su lado y susurro algo bajito. La he despertado, pero sigue con los ojos cerrados:
- ¿Con quién has estado?
- Tomando algo con X.
- ¿Qué hora es?
- Las cuatro y pico.
-Putoncillo.
Y luego vamos a la cocina, a fumar el último cigarro. Hasta las siete de la mañana.
0 Comments:
Post a Comment
Subscribe to Post Comments [Atom]
<< Home