El Canodromo

Me han llamado drogadicto, han apostado que era homosexual. Pero nunca he oido decir que sea un genio.

Friday, October 03, 2008

Yo tambien te quiero



El autobús es un Pollock por dentro. Llueve y los semáforos y las farolas y las luces de los coches y los escaparates y los carteles y los relojes y los termómetros y el cielo negro y pesado se reflejan en las gotas de lluvia que se estrellan y serpentean en el parabrisas. El color también va por dentro, en las faldas geométricas hasta las rodillas y los párpados y labios de las colegialas. El Pollock avanza las calles como un Belén viviente, improvisado y anacrónico y compuesto sólo de ovejas durmientes. Sentada a mi lado, una viejita bisbisea algo que parece una oración por si acaso hubiera un Dios dispuesto a escucharla. Recuerdo el final de Vueltas nocturnas. O experiencias sexuales de dos gemelos siameses, de Truman Capote:

TC: Buenas noches.

TC: Buenas noches.

TC: Te quiero.

TC: Yo también te quiero.

TC: Más te vale. Porque si nos ponemos a profundizar, sólo nos tenemos el uno al otro. A nadie más. Hasta la tumba. Y ésa es la tragedia, ¿no?

TC: Te olvidas. También tenemos a Dios.

TC: Sí, tenemos a Dios.


Y cruzo la mirada con mi reflejo en el cristal de la ventanilla.

2 Comments:

Anonymous Marta said...

En el Pompidou vi algún cuadro suyo. Ese museo también me pareció bastante... Pollok; por dentro y por fuera. Sólo que sin ruedas. Pero tenía un rinoceronte naranja.

1:30 AM  
Blogger servidora said...

Me encanta la imagen con que empiezas :-)

En Castellón también tenemos autobuses de esos, con cristales salpicados de barro y rallajos como de fregotearlos con "nanas" enormes... igual ahora me es más fácil apreciar su perfil artístico ;-)

12:55 PM  

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