El Canodromo

Me han llamado drogadicto, han apostado que era homosexual. Pero nunca he oido decir que sea un genio.

Wednesday, February 11, 2009

F de Franzen



Acabo Zona Fría, de Jonathan Franzen, y saleroso cruzo perpendicular la Plaza Eguzki hacia la Casa de cultura. El objetivo, repetir autor, ahora con una novela: Las correcciones. Las 736 páginas me habían frenado en la visita anterior, a pesar del National Book Award y los comentarios encomiásticos en contraportada, aun siendo poco fiables, calificándola de obra maestra y novela del siglo. Decidí mejor, primero, probar con algo más digerible. Pero Franzen me ha convencido y hoy será diferente. Los grandes descubrimientos literarios me disparan los niveles de adrenalina.

Entro en la sala, directo a la letra F. Nada de perder el tiempo merodeando entre estanterías. Nada de ojear otros libros. Dientes largos. F. F de Franzen, F de frustración.

No es la primera vez. Había ocurrido con McCarthy, Nothomb, Philip Roth y Coetzee. Un topo sigue mis lecturas y, lo que es peor, en cuanto puede se adelanta a la jugada. Reculo, dos pasos atrás, ampliando el campo de visión. Quizá algún desconsiderado haya movido el libro y todo esto sea un mero absurdo. No. Gran congoja. No veo Las correcciones y sí, en cambio, Ciudad veintisiete, otro tocho de 528 páginas, que no estaba el día anterior y no tengo ninguna gana de leer (espías, detectives, terroristas, secuestros). El topo ha dado el cambiazo.

Sospecho de la bibliotecaria, que siempre parece muy atenta a mis prestamos. De vez en cuando, hace observaciones bastante atinadas sobre los libros y, en otras ocasiones, preguntas incómodas acerca de mis costumbres, ¿Así que eres pintor? Interesante...

Para despistarla, rento La plenitud de la señora Brodie, de Muriel Spark -pone cara rara cuando lo sella- y, al llegar a casa, empiezo El animal moribundo, de Philip Roth. Para confundirla definitivamente, pergeño, tiraré un par de semanas de la reserva secreta de mi armario: V., de Pynchon. V de victoria, V de vendetta.

P.D: De Philip Roth, recomiendo la lectura de Patrimonio.

5 Comments:

Blogger ROSALÍA said...

"El Animal Moribundo" lo tengo pendiente. Y el de "Ciudad Veintisiete" me ha llamado la atención.

Siempre es un placer descubrir libros.

1:53 AM  
Blogger eresfea said...

De acuerto con la elección de Patrimonio. De acuerdo, también con el descarte de esa novela de conspiración hindú.
Antes de Las correcciones, te recomiendo con todas mis fuerzas un libro de ensayos de Franzen: Cómo estar solo.

10:18 AM  
Blogger J. said...

Gracias Eresfea. Intentaré conseguir "Cómo estar solo". Repasando tu apartado de lecturas encontré un Fragmento y más atrás la recomendación.

Por "Zona fría", me recuerda Franzen un poco a lo que comentaste de Coetzee.


Rosalía, por lo que llevo leído de "El animal moribundo" parece un libro crepuscular, repetitivo, de esos que podría uno haberse ahorrado...

10:47 AM  
Blogger mr. shy said...

Coincido con Eresfea, J. Me leí hace un par de semanas "Cómo estar solo". Con todas mis fuerzas, también.

8:49 PM  
Blogger Javier Cercas Rueda said...

Roth termina repitiéndose demasiado y tiene una visión de la literatura algo irresponsable, en mi opinión. He comentado "Lecturas de mi mismo" en un par de entradas de mi blog, quizás quieras aportar algo.
Un saludo

8:44 AM  

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